Coches de gerencia y dirección

Al igual que se amplía la oferta en coches de segunda mano, gracias a las cada vez más cambiantes condiciones de mercado, al lanzamiento de nuevos modelos, a nuevos gustos por parte de los usuarios o a las novedades en tecnología y motores, también se amplían las opciones que tiene el conductor para comprar un coche usado. Además, internet da mucha libertad en cuanto a búsqueda, posibilitando conocer cómo está el mercado sin tener que moverse de casa. 

No obstante, hay cosas que todavía se confunden y no quedan muy claras las características. Por ejemplo, un usuario tiene a su disposición coches de ocasión, coches de seminuevo, coches de kilómetros cero, coches de demostración y coches de gerencia. Diversas opciones que básicamente, hacen referencia a un coche que no es nuevo y ya ha sido usado con anterioridad. Sin embargo, cada opción cuenta con unas características muy concretas que no está de más conocer. 

¿Qué es un coche de gerencia o dirección?

Una de las opciones más interesantes son los coches de gerencia, también conocidos como “coches de dirección”. Por lo general, son coches que el concesionario ha matriculado a nombre de la empresa para uso del personal. Anteriormente, el coche de gerencia hacía referencia al “coche de empresa” que usaba la dirección del concesionario, normalmente el director del mismo o cualquier alto cargo. Pero con el tiempo también se han sumado los coches que usan el resto de empleados, como los comerciales. 

Son vehículos que los destinatarios usan como si fuera su propio coche, tanto para ir a trabajar como para realizar cualquier labor cotidiana. Sin embargo, hay una tendencia que se ha ido estableciendo durante los últimos años y que también incluye dentro de los coches de gerencia los matriculados por la marca como coches de prensa, unidades que se usan en eventos, presentaciones o para que los medios puedan probarlo y analizarlo en un reportaje. 

Características de un coche de gerencia

Coche de dirección

Los coches de gerencia son coches nuevos, de última generación, que además cuentan con pocos kilómetros, no más de 25.000 kilómetros. Es posible que cuenten con algunos miles más, pero no hablamos de nada exagerado y rara vez superan los 35.000 kilómetros ya que se renuevan cada seis meses o cada año. Además, normalmente son coches de gama media, con un buen equipamiento y un motor de potencia media. Es decir, los coches de gerencia suelen ser unidades que se encuentran en el rango de mayor ventas en el mercado y los que más interés despiertan en los usuarios. 

Un coche de gerencia tiene poco uso y por lo general, suele haber sido usado por un solo conductor. Tampoco es raro que esos coches los hayan conducidos varios miembros del equipo del concesionario. 

Que no es un coche de gerencia

Muchos concesionarios aprovechan el tirón que tienen los coches de gerencia, para incluir en la definición otras opciones que tienen en stock. Por ejemplo, no es un coche de gerencia aquellos coches que se ponen a disposición del público para que los pruebe, esos son coches de demostración y su valor es menor al de gerencia al haber sido usado con mayor frecuencia y por muchos usuarios. Un coche de gerencia tampoco es un kilómetro cero ni un coche con más de 30.000 kilómetros ya que, como se ha mencionado anteriormente, se renuevan cada seis meses o un año y nunca se llega a alcanzar ese kilometraje. 

Tampoco deberían ser los coches del departamento de prensa, ya que son coches con “mucho tute”. Los coches de prensa se tratan sin miramientos, se les pone al límite y se les somete a pruebas muy exigentes para poder realizar una análisis detallado y ofrecer una buena información al lector. Algunas marcas los incluyen en coches de gerencia, aunque no deberían considerarse como tal. 

¿Cómo saber si realmente son de gerencia o dirección?

Coche de segunda mano

Saber si un coche ha sido de gerencia es algo complicado, porque si investigamos en la Dirección General de Tráfico, veremos que el coche ha sido matriculado por la empresa pero no indicará cual ha sido el uso. Sin embargo, cuando se trata de un coche de demostración suele estár registrado en la documentación del coche, lo que serviría para saber que ese coche no ha sido de gerencia. Habrá que fijarse en el apartado de observaciones de la ficha técnica y si, en algún caso, aparece que ha sido de alquiler o cualquier otra indicación, sabremos que no ha sido un coche de gerencia. 

Ventajas de comprar un coche de gerencia o dirección

Los coches de gerencia tienen muchas ventajas. Por un lado, los coches de gerencia son modelos de última generación y tienen poco uso, si tenemos suerte, además habrá sido usado por un solo conductor. Además, al ser un coche de segunda mano, suelen tener ofertas muy interesantes y claro está, más bajo que uno nuevo. Por otro lado, al ser un coche empleado por la empresa, los mantenimiento que hayan tenido que realizarse se han hecho en los talleres del concesionario y contará con un historial muy completo

Lo mejor de todo es que también cuentan con garantía de fábrica y se encuentran en perfecto estado. Antes de entregarse al comprador se hace una revisión completa y se limpia totalmente, aunque por lo general, son coches bien cuidados porque son la imagen del concesionario mientras son usados por los empleados.

Desventajas de comprar un coche de gerencia o dirección

coche de dirección

Todo en esta vida tiene desventajas, aunque un coche de gerencia suele tener pocas. La más común de todas es que nos vendan un coche usado “normal” como coche de gerencia o que sea un coche de demostración, que ha tenido mayor gasto de uso al haber sido un mayor número de conductores los que se han puesto a sus mandos. Vigilando estos detalles podremos evitar las peores desventajas de los coches de gerencia. 

Diferencias entre un coche de gerencia, seminuevo, km0 u ocasión

Si queremos diferencia un coche de gerencia de uno seminuevo, un kilómetro cero o un coche de ocasión, lo tenemos muy fácil. El coche seminuevo es un coche de segunda mano con pocos años de uso, normalmente no más de dos aunque también se incluyen aquellos con al menos tres años. El kilometraje es muy bajo, entre los 20.000 y 30.000 kilómetros. Un coche de kilómetro cero es una unidad matriculada por el concesionario para cumplir con los objetivos de venta, pero no han sido usados nunca. No tienen más de 100 kilómetros, aunque lo general es que tengan unos 50 kilómetros, los imprescindibles para mover el coche en la campa del fabricante, para subirlo al transporte que los lleve a la concesión y poco más. El coche de ocasión, por su parte, es un coche de segunda mano cuyo propietario no ha tenido que ser el concesionario necesariamente. Los concesionarios compra-venta adquieren coches a usuarios para luego venderlos ellos mismos, lo que les deja directamente fuera de ser un coche de gerencia.