Motores rotativos

La historia del automóvil ha contado con muchas invenciones y algunas innovaciones que, a veces han funcionado y otras se han quedado por el camino. Sobre todo en lo referente a los motores, donde el concepto de movimiento alternativo, el que realizan los pistones dentro de los cilindros, es el que ha funcionado desde hace más de 120 años. Efectivamente, el motor de combustión tiene más de un siglo de existencia, aunque la evolución ha hecho que actualmente sean increíblemente eficientes comparados con los primeros propulsores. 

No obstante, la evolución también ha provocado que se prueben nuevos conceptos que han logrado llegar hasta nuestros días. Uno de esos conceptos es el motor de encendido por compresión, o como todos lo conocemos, el motor diésel. Un propulsor inventado por el alemán Rudolf Diesel (fallecido en extrañas circunstancias) que comenzó sus días quemando carbón y no gasóleo o, como se llamaba en la década de los 20 y 30, aceite pesado. Es un tipo de máquina que ha llegado hasta la actualidad con muchísimas innovaciones y logrando prestaciones extraordinarias jamás pensadas cuando se desarrolló por primera vez y que supone una gran opción para todos los que realizan muchos kilómetros a lo largo del año. 

Otro de los conceptos de motor que ha llegado hasta nuestros días es el motor rotativo, o también conocido como motor Wankel, dado que su inventor se llamaba Felix Wankel. Por cierto, este caballero, al igual que Nicolaus August Otto, inventor del motor de cuatro tiempos (el que llevan todos los coches de gasolina actualmente) eran alemanes. Curioso, ¿verdad? Sin embargo, el motor rotativo no ha tenido tanto éxito aunque sus ventajas son varias y ha sido empleado, mayormente, por Mazda, aunque Citroën experimentó con esta tecnología al igual que Mercedes y la extinta NSU. 

Un funcionamiento muy sencillo

motor wankel
Mercedes C111, prototipo con motor rotativo

El mayor inconveniente del motor ideado por Wankel y uno de los motivos por los que no ha terminado de triunfar, es la falta de fuerza a pocas revoluciones y el consumo de aceite. Cosas que se ven influenciadas por su funcionamiento, muy similar a un motor “dos tiempos”. Esto es, no tiene válvulas y el rotor se encarga de gestionar la entrada y la salida de los gases a la cámara de combustión. 

Dicho rotor es una de las mayores peculiaridades del motor Wankel, no tiene pistones, lo que genera el trabajo con cada combustión es un lóbulo de forma triangular cuyo movimiento circular o rotativo, que también le da nombre al motor. Puede resultar un poco confuso así explicado, pero nada mejor que un vídeo para hacernos una idea del funcionamiento de este motor. 

Gracias a su sencillez y a su diseño, el motor rotativo puede alcanzar mucha revoluciones y cifras de potencia muy altas, sin tener que recurrir a enormes cilindradas. Además, también es muy ligero, es muy pequeño y es relativamente fácil de reparar y de montar y desmontar, al tener muy pocas piezas y prescindir de distribución, uno de los mayores inconvenientes de un motor convencional y que requiere de altos conocimientos en mecánica para poder trabajar sobre ellos. Su facilidad para alcanzar elevadas revoluciones también provoca que se alcancen elevados consumos, pero esto es un apartado que trataremos más adelante. 

¿Cuales son las ventajas de un motor rotativo? 

Motor de lóbulos rotativos
Mazda 787B, el primer coche japonés en ganar las 24 Horas de Le Mans. Equipado con motor Wankel

Las ventajas de un motor rotativo o motor Wankel son muchas y además interesantes. Como ya se ha comentado, es un motor muy sencillo, con pocas piezas y poco complejo. Esto permite que sea un motor cuyo coste de producción y diseño es más bastante contenido. Los motores convencionales tienen la ventaja de los años que se lleva trabajando con ellos, pero siguen siendo algo más caros de fabricar que un propulsor de lóbulos. 

Esa sencillez y reducido número de piezas, hace de los motores Wankel una máquina muy pequeña y ligera, apta para usarse en cualquier tipo de automóvil. De hecho, se experimentó con varios modelos de motocicleta con motores rotativos, como algunos modelos de la marca Norton usados en competición, la MZ KKM 175W fabricada en 1960, la Hércules 2000 del año 74 o la famosa Suzuki RE5 de 1973. Yamaha también tuvo una moto con este tipo de motor, lanzada un año antes como prototipo (nunca se fabricó), igual que ocurrió con el proyecto de Kawasaki. 

La sencillez y el poco peso también permiten que sea muy potente con poca cilindrada. Hablamos de motores con una potencia específica de más de 200 CV por cada 1.000 centímetros cúbicos sin complicaciones. Actualmente se puede lograr esa potencia específica en motores convencionales, pero resultan súper complejos y delicados, con un mantenimiento muy alto. 

¿Qué desventajas tiene el motor rotativo?

Motor rotativo Mazda
Mazda RX-7, uno de los deportivos japoneses más deseados. Su motor es rotativo.

El problema de los motores rotativos es el mismo que tienen los motores de “dos tiempos”, que básicamente se centra en un elevado consumo de combustible y en el consumo de aceite. Por el diseño del motor, para generar potencia se necesitan muchas revoluciones y esas revoluciones se consiguen a base de gasolina. Su diseño es también el culpable del consumo de aceite, que en un motor en buen estado no suele ser excesivo, pero que si no se realiza un mantenimiento adecuado y se emplea aceite de baja calidad, puede ser exagerado. 

Otro de los principales problemas que presenta el motor rotativo, son los bajos niveles de par que genera a pocas revoluciones. O dicho de otra forma, la poca fuerza que tiene el motor a pocas revoluciones. Esa falta de fuerza obliga a acelerar un poco más y a llevar el motor más revolucionado, con el consiguiente aumento del consumo. Es por ello que generalmente se emplea en modelos deportivos y acompañado de un turbo. 

Además, al ser un motor poco común y exclusivamente usado por Mazda, hay poco talleres que sepan trabajar sobre él y las reparaciones hay que hacerlas en talleres especializados o en talleres Mazda, lo que encarece su mantenimiento. 

Opiniones sobre los motores Wankel

Motor Wankel rotativo
Citroën Gs birotor. Tenía motor rotativo y se fabricó en los 70

Los motores Wankel son realmente interesantes y ofrecen unas elevadas prestaciones. Hay tenemos los deseados Mazda RX-7 o los Mazda RX-8, deportivos japoneses que tienen una legión de seguidores por todo el mundo. Sin embargo, el hecho de ser una tecnología exclusiva de la firma japonesa, quien ostenta sus derechos desde hace décadas, ha impedido que haya podido evolucionar como podría haberlo hecho de estar libre de derechos. 

¿Merece la pena comprar un coche con motor rotativo? Desde luego que sí, es un motor que para un deportivo es muy satisfactorio y el hecho de ser un coche para usar de vez en cuando, hace que sus desventajas sean menos importantes. Hay que tener en cuenta que hará falta tener un taller especializado o de mucha confianza para su mantenimiento, pero el hecho de ser un motor super sencillo facilita las cosas. 

También hay vehículos clásicos que usan este motor, como el Citroën GS birotor de los años 70, del que se fabricaron pocas unidades y que resulta muy raro de encontrar. Este coche necesita mimos y un usuario entendido, ya que su consumo es estratosférico y su mantenimiento exigente. No en balde, era casi un experimento que llevó a cabo la firma francesa, siempre innovando y atreviéndose a cambiar lo establecido.

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